Calamaro prendio fuego a New York
Por Mariano Andrade (AFP)
NUEVA YORK — Rockero como lo exige la leyenda de Nueva York, histriónico y con el “tequilómetro” a tope, el músico argentino Andrés Calamaro ofreció el jueves por la noche un concierto caliente en el corazón de Manhattan, con una sala repleta completamente rendida a sus pies.
“Sin documentos”, “Alta Suciedad”, “El Salmón”, “Mi enfermedad”: Calamaro desplegó durante dos horas en el Irving Plaza de Nueva York un repertorio de clásicos que volvió loca a la multitud en el primer concierto “sold out” de su gira estadounidense, según sus propias palabras.
Bastaron apenas unos minutos para que el look de traje negro, camisa blanca, corbata y gafas de sol con los que subió el escenario dieran lugar a una vincha atada al mejor estilo Keith Richards y un aspecto más acorde con la intensa noche que propuso el músico argentino.
“Quiero brindar por ustedes, ¡buenas noches y gracias!”, dijo a la cuarta canción, y sacó una botella de tequila que empezó a compartir con el tecladista Alfonso, dando inicio a una serie de comentarios entre disparatados y lúcidos que marcaron el ritmo del concierto. Difícil decir qué canción movió más a la gente, aunque sin dudas “Te quiero igual” estuvo entre las más cantadas, así como “Flaca”, con la que cerró el recital, o “Estadio Azteca”.
Con un calamar colgado del pie de micrófono, Andrés le preguntó a la gente que quería: “¿El tequilómetro o el glamurómetro?”, consultó, en referencia a una noche descontrolada o una presentación más prolija. “Seguimos tomando tequila porque todo nos importa un carajo”, resolvió finalmente ante los aplausos que se volcaban por partes iguales a una y otra alternativa de parte de una audiencia mayoritariamente latina y que no paraba de reírse con sus ocurrencias. (más…)
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